San Felipe y Santiago 4 mayo en América (Id=285)

Antífona de Entrada

Estos santos varones han sido escogidos por Dios en su infinito amor y han recibido de él la gloria eterna. Aleluya.

[Misa]

Se dice "Gloria".

Oración Colecta

Oremos:
Señor, tú que llenas de alegría a tu Iglesia con la festividad de los santos apóstoles Felipe y Santiago; concédenos, por su intercesión, vivir, como ellos, unidos a tu Hijo para que podamos llegar a contemplarte eternamente.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.

[Misa]

Primera Lectura

Después se le apareció a Santiago y luego a todos los apóstoles

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios
15, 1-8

Hermanos: Les recuerdo el Evangelio que les anuncié, que recibieron y en el que han perseverado. Es el Evangelio que los está salvando, si lo conservan tal y como lo anuncié; de no ser así habrían creído en vano.
Porque yo les transmití, en primer lugar, lo que a mi vez recibí: que Cristo murió por nuestros pecados según las Escrituras, y que fue sepultado; que resucitó al tercer día según las Escrituras, y que se apareció a Pedro y luego a los Doce. Después se apareció a más de quinientos hermanos a la vez, de los que la mayor parte viven todavía, aunque algunos ya han muerto. Luego se apareció a Santiago, y más tarde a todos los apóstoles. Y después de todos se me apareció a mí, como si se tratara de un hijo nacido fuera de tiempo.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 18, 2-3.4-5

El mensaje del Señor llega a toda la tierra.

Los cielos proclaman la gloria de Dios, el firmamento anuncia la obra de sus manos. El día al día le pasa el mensaje, la noche a la noche le transmite la noticia.
El mensaje del Señor llega a toda la tierra.

No es un mensaje, no son palabras, no es una voz que se pueda escuchar; pero por toda la tierra se extiende su eco, y hasta los límites del mundo su mensaje.
El mensaje del Señor llega a toda la tierra.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Yo soy el camino, la verdad y la vida. Felipe, el que me ve a mí, ve también al Padre.
Aleluya.

Evangelio

Tanto tiempo hace que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conocen?

† Lectura del santo Evangelio según san Juan
14, 6-14

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo dijo Jesús a Tomás:
"Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie puede llegar al Padre, sino por mí. Si me conocieran, conocerían también a mi Padre. Desde ahora lo conocen, pues ya lo han visto".
Le dijo Felipe entonces:
"Señor, muéstranos al Padre; eso nos basta".
Jesús le contestó:
"Llevo tanto tiempo con ustedes, ¿y aún no me conoces, Felipe? El que me ve a mí, ve al Padre. ¿Cómo me pides que les muestre al Padre? ¿No crees que yo estoy en el Padre y el Padre en mí? Lo que les digo no son palabras mías. Es el Padre, que vive en mí, el que está realizando su obra. Deben creerme cuando afirmo que yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Si no creen en mis palabras, crean al menos en las obras que hago.
Les aseguro que el que cree en mí, hará también las obras que yo hago, e incluso otras mayores, porque yo me voy al Padre. En efecto, cualquier cosa que pidan en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Les concederé todo lo que pidan en mi nombre".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]

Oración de los Fieles

Celebrante:
Imploremos, hermanos y hermanas, la misericordia del Señor en este día en el que los bienaventurados apóstoles Felipe y Santiago, siguiendo el ejemplo de su Maestro, derramaron su sangre para dar testimonio de la verdad y pidámosle por las necesidades de todos los seres humanos.
(Respondemos a cada petición: Escúchanos, Señor).

Para que la Iglesia, fiel a las enseñanzas de los apóstoles Felipe y Santiago, sea, ante el mundo, sacramento visible de la presencia invisible de su Señor, roguemos al Señor.
Escúchanos, Señor.

Para que Dios transforme nuestro mundo y haga surgir aquel cielo nuevo y aquella tierra nueva que anunciaron los apóstoles de Jesucristo, roguemos al Señor.
Escúchanos, Señor.

Para que la luz de la fe dé valor a los que sufren, y la esperanza del Reino anunciado por los apóstoles disminuya los sufrimientos de los que lloran, roguemos al Señor.
Escúchanos, Señor.

Para que a nosotros, reunidos hoy para celebrar el martirio de los santos Felipe y Santiago, nos conceda docilidad hacia los obispos de la Iglesia, que ocupan hoy el lugar de los apóstoles, roguemos al Señor.
Escúchanos, Señor.

Celebrante:
Escucha, Señor, la oración de tu Iglesia y concede tu valor en abundancia a los que has dado la misión de extender por todo el mundo la doctrina apostólica que ilumina y salva.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

Oración sobre las Ofrendas

Acepta, Señor, los dones que te presentamos en esta festividad de tus santos apóstoles Felipe y Santiago y concédenos celebrar esta Eucaristía con sincera pureza.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

Prefacio

Los Apóstoles, pastores del pueblo de Dios

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso, Pastor eterno.
Porque no abandonas nunca a tu rebaño, sino que por medio de los santos apóstoles lo proteges y conservas, y quieres que tenga siempre por guía la palabra de aquellos mismos pastores a quienes tu Hijo dio la misión de anunciar el Evangelio.
Por eso,
con los ángeles y arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
[Misa]

Antífona de la Comunión

"Señor, muéstranos al Padre y nos basta". "Felipe, el que me ha visto a mí, ha visto a mi Padre". Aleluya.

[Misa]

Oración después de la Comunión

Oremos:
Que esta sagrada comunión purifique, Señor, nuestros corazones a fin de que podamos, como Felipe y Santiago, conocerte y amarte en tu Hijo y obtengamos así la vida eterna.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]